Logo Expedición

Diario de la Expedición:
25 de septiembre de 2005

Las islas de las Furnas


Tras una noche en que la lluvia no ha cesado, nos despierta un día gris que no hace presagiar nada bueno. Sin embargo, la ría de Vigo se ilumina permitiendo que el sol nos acompañe en el trayecto hacia las islas Cíes o Siccas. Se trata de uno de los cuatro archipiélagos que conforman el parque nacional de las Islas Atlánticas y que abarca una extensión de 8.480 hectáreas, de las que más de sus dos terceras partes son marítimas. Los otros tres conjuntos de islas son los de Ons, Cortegada y Sálvora. Éste último se encuentra en la ría de Arousa, mientras que los otros se reparten entre las rías de Pontevedra y Vigo.


alta resolución
¡Ya son nueve parques!. Foto: Federico Fernández .


A las 11 de mañana embarcamos en el “Naviera Mar de Ons” en dirección a la isla del Medio o del Faro, en las Cies. El acceso se realiza por la vertiente sur este, que al estar al amparo de los vientos y el fuerte oleaje atlántico, presenta un relieve más suave. Desde allí nos dirigimos a uno de los tres faros que se distribuyen por todo el archipiélago, donde observamos las otras dos islas: la de Monte Agudo o del Norte, y la de San Martiño o del Sur. La isla de Monte Agudo está unida a la de Faro por la playa de As Rodas y el lago Dos Nenos. La de Faro se halla separada de la de San Martiño por un brazo de mar de sólo 500 metros de ancho.


alta resolución
Panorámica de la isla de San Martiño. Foto: Miquel Serra-Ricart .


alta resolución
Camino hacia el faro de Cíes. Foto: Miquel Serra-Ricart.


Nos acercamos a uno de los miradores para observar las aves marinas, una de las más importantes riquezas del parque. Destacan la gaviota patiamarilla (Larus cachinnans), que constituye la mayor colonia mundial. También encontramos el cormorán moñudo (Phalacrocórax aristotelis), que se sitúa en las zonas de acantilados más protegidas. Las aves aprovechan para nidificar las furnas o buratos, cavernas excavadas en la roca por la acción del oleaje, que están situadas en la vertiente oeste, donde es más intensa la acción del mar. Desde allí pudimos observar un espectáculo de aguas azul turquesa repletas de vida.
El mayor valor del parque nacional es el medio marino, debido a la claridad de las aguas y las temperaturas medianamente frías, con una ligera influencia cálida aportada por la corriente caliente del Golfo. Estos factores permiten la llegada de gran cantidad de nutrientes desde las aguas inferiores. No es difícil encontrarse con algas pardas (Saccorhiza polyschides) y laminaria, corales blandos (Alcyonium spp), nécoras (Necora puber), percebes (Pollicipes cornucopia), mejillones (Mytilus galloprovincialis), erizos (Paracentrotus lividus), pulpos (Octopus) y el delfín mular o arroaz (Tursiops truncatus).
A media tarde iniciamos el regreso. Galicia nos ha regalado un día de sol.

En el camping nos espera una suculenta comida canaria: costillas con papas y mojo. Nuestro cocinero, Cándido Álvarez, nos va a hacer recordar la tierra de la que partimos hace ya mucho tiempo, o eso nos parece.

 


alta resolución
Una buena cena canaria: costillas con papas y mojo. Foto: Miquel Serra-Ricart .


Día anterior | indice | Día siguiente

Ir a principio de página

  


©Copyright 2005, Shelios®

Shelios®